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La técnica del Kintsugi. El valor de un objeto restaurado

¿Alguna vez se te ha roto una pieza valiosa de cerámica? ¿Al intentar repararla siempre se nota la zona de unión? No te preocupes hoy voy a hablar de una técnica japonesa que busca precisamente la belleza en resaltar la zona restaurada.

Kintsugi (金継ぎ) (en japonés carpintería de oro) o Kintsukuroi (金繕い) (en japonés reparación de oro) es el arte japonés de arreglar fracturas de la cerámica con barniz de resina espolvoreado o mezclado con polvo de oro, plata o platino. Forma parte de una filosofía que plantea que las roturas y reparaciones forman parte de la historia de un objeto y deben mostrarse en lugar de ocultarse, incorporarse y además hacerlo para embellecer el objeto, poniendo de manifiesto su transformación e historia. (Imagen inferior tomada de Lakeside Pottery Studio: www.lakesidepottery.com)


El arte del Kintsugi. Imagen tomada de Lakeside Pottery Studio: www.lakesidepottery.com

La historia del kintsugi se remonta a finales del siglo XV cuando el shōgun, Ashikaga Yoshimasa envió a China, para ser reparado, dos de sus tazones de té favoritos. Los tazones volvieron reparados pero con unas feas grapas de metal, que los volvían toscos y desagradables a la vista. El resultado no fue de su agrado, así que busco artesanos japoneses que hicieran una mejor reparación, dando así con una nueva forma de reparar cerámicas, convertida en arte.

La técnica y arte de dicha forma de encarar la reparación de los objetos fue tan apreciada que algunos llegaron al punto de ser acusados de romper cerámica para luego poderla reparar con dicho método, sobre la base de que la complejidad de la reparación transforma estéticamente la pieza reparada, dándole así un nuevo valor. De esa manera se da el caso de que antiguas piezas reparadas mediante este método sean más valoradas que piezas que nunca se rompieron. "Si bien el proceso está asociado con los artesanos japoneses, la técnica ha sido aplicada a piezas de cerámica de otros orígenes, entre ellos China, Vietnam y Corea".

Buscando en internet se encuentran numerosos ejemplos. He seleccionado algunos que me han llamado la atención por su belleza.

Vasija reconstruida con el arte del Kintsugi

Plato japonés del siglo XVI hecho de gres con hierro y cenizas esmaltadas y 'cosido' con el hilo de oro de la técnica del kintsugi.

Tazón de té realizado en Corea a mediados del siglo XV durante la dinastía Joseon y embellecido posteriormente con el kintsugi en Japón.

Ya sabes, la próxima vez que se te rompa esa pieza de cerámica que tanto valoras, te animo a que te plantees esta transformación estética. Buscando en internet incluso puedes encontrar kits que te facilitarán el proceso.

Kit para Kintsugi


Fuente: wikipedia

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